Relieve e Hidrografía de Tucumán

Existen en la provincia dos zonas bien diferenciadas. La primera, al norte y al oeste, presenta curvas de nivel que se suceden rápidamente entre las cotas de 600 y 4 500 m sobre el nivel del mar, indicio de relieves montañosos de fuerte pendiente. La segunda zona, ubicada al este y al sur, denota unas pocas curvas muy separadas, expresión de una condición llana.

En la zona montañosa se distinguen tres grupos serranos:

1) Al este del río Salí, el conjunto de Sierras de Burruyacú, integrado por las Sierras de Medina, del Nogalito, de la Ramada y del Campo.

2) Al oeste de la depresión del río Salí se eleva un segundo grupo de sierras de orientación aproximadamente meridiana. Su altura crece hacia el oeste, hasta culminar en el filo de las Cumbres Calchaquíes, las que prestan su nombre al conjunto serrano de máxima anchura.

3) Se continúan al sur con las Sierras del Aconquija, cuyas cimas se remontan al nivel de las nieves persistentes.

Al oeste de las Cumbres Calchaquíes, el río Santa María o Yocavil corre por una depresión tectónica, limitada sobre la otra banda del río, por las Sierras de Quilmes o del Cajón. A excepción de estas últimas, que constituyen un cuerpo serrano bien individualizado desgajado del borde de la Puna, las restantes se hallan a veces tan imbricadas que es difícil su adjudicación a un sistema determinado; a este problema se suma la dificultad derivada del enmascaramiento de las estructuras por la cubierta vegetal.

Las sierras de Burruyacú se consideran habitualmente como el extremo sur de las Sierras Subandinas, montañas plegadas que tienen su máximo desarrollo en las provincias de Salta y Jujuy. Es una cadena baja, aunque de altura suficiente para generar cursos de agua entre los que cuentan los únicos afluentes que el río Salí recibe por su margen izquierda.

El conjunto serrano dominado por las Cumbres Calchaquíes, constituye la extremidad austral de la Cordillera Oriental. Fue elevado por efecto de los movimientos que dieron origen al plegamiento andino. A diferencia de las Sierras Subandinas, se observan formas y fracturas a las que diversos procesos erosivos dieron su modelado actual.

En Tucumán se presentan como un filo continuo con inicio en el Abra del Infiernillo y una prolongación hacia el norte, con los nombres de Cumbres Calchaquíes y Cumbres de Santa Bárbara. Constituyen una clara divisoria de aguas, con alturas superiores a los 4 000 m, en las que tienen sus nacientes numerosos cursos. Estos drenan hacia la cuenca del río Salí, al este. En su parte occidental, encontramos un abrupto frente de falla por el que escurren unos pocos torrentes temporarios que fluyen hacia el río Santa María.

Un tercer sistema se integra con la Sierra de Quilmes y el alineamiento que, al sur del Abra del Infiernillo, culmina en los Nevados del Aconquija. En estos se encuentran las mayores alturas de la provincia: cerro del Bolsón de 5 500 m y cerro de las Dos Lagunas o de los Cóndores de 5 450 m, entre otros. Estas sierras pertenecen al sistema de las sierras pampeanas, con fuerte pendiente hacia el oeste y suave declinación hacia el este.

Al área del Aconquija corresponde también la zona de máximo estrechamiento del relieve serrano, sin valles longitudinales de altura ni cordones antepuestos, lo que permite el ascenso directo desde la llanura hasta las cumbres sin necesidad de superar sucesivos filos.

Encontramos en la provincia dos sectores llanos. Las llanuras centrales tienen características aluviales y están surcadas de norte a sur por el río Salí. Los suelos se han originado a partir de los materiales transportados por los afluentes, que atraviesan la porción occidental de esta llanura en forma casi paralela. Es aquí donde la ocupación humana es más intensa, en coincidencia con la presencia de los suelos más fértiles.

Las llanuras orientales presentan una pendiente con suave inclinación de noroeste a sudeste. Los suelos están formados por depósitos sedimentarios de orígenes eólicos y fluviales. Solo existen ríos estacionales que corren por las laderas de las sierras vecinas y se pierden en el piedemonte sin formar cauce en la llanura.

 

República Argentina     40 117 096 habitantes.

Provincia de Tucumán    1 448 188 habitantes.

 

El territorio tucumano puede definirse como el área abarcada por la cuenca del río Salí, pues solo quedan fuera de ella dos pequeños sectores: uno, el drenado por el río Santa María, que a través del Guachipas se integra a la cuenca del río Pasaje o Juramento; otro, la angosta faja del nordeste en la que se destacan el río Urueña, y el río del Cajón o Tajamar, los cuales se pierden en la llanura en una zona de bañados salinos, sin alcanzar el curso del río Salado.

Las grandes pendientes originan cursos rectos y bien definidos en el ámbito de las Sierras Pampeanas, en tanto las condiciones del relieve de la Cordillera Oriental facilitan un desarrollo dendrítico en el área de cabeceras.

El efecto desecante ejercido por las altas cumbres hace que los vientos que logran transponerlas conserven poco de su carga original. De allí la drástica diferencia en la red de drenaje a uno y otro lado de las montañas: al este, un gran número de cursos permanentes que forman un sistema bien integrado, y al oeste, escasos cursos temporarios con redes mal definidas y desestructuradas.

El Embalse Río Hondo, cuyo muro de contención es un dique de llanura ubicado en territorio santiagueño, invade con sus aguas el tramo final de la cuenca activa del río Salí. Este es el más caudaloso de todos los que nacen en las Sierras Pampeanas, con desagüe ocasional en la Laguna de Mar Chiquita, a la que llega con el nombre de Dulce.

En la misma cuenca se sitúan el Dique y Embalse El Cadillal, en la confluencia de los ríos Salí y Vipos, y el Embalse Escaba, en la confluencia de los ríos Chavarría, Las Moras, El Chorro y Singuil.

En contraste con la zona serrana, bien irrigada, la zona seca se encuentra al oriente. Carente de cursos fluviales, sólo registra alguna ocurrencia de lluvias en la estación estival.

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